
La desidia estatal sobre la traza nacional sumó un nuevo capítulo de peligro extremo. Un profundo bache a la altura del arroyo El Toba obliga a los automovilistas a realizar maniobras riesgosas para evitar accidentes.
El estado de la Ruta Nacional 11 continúa su proceso de degradación sin que aparezcan soluciones definitivas. En las últimas horas, la indignación de los usuarios se volcó nuevamente a las redes sociales al viralizarse el estado crítico del pavimento en el segmento que une Vera con Malabrigo, una zona de intenso flujo comercial y particular.
El foco de mayor peligro se localiza en las proximidades del puente sobre el arroyo El Toba. Allí, sobre la mano que circula en sentido hacia Malabrigo, se ha formado un bache de tales dimensiones que los propios viajeros lo han calificado como una “trampa mortal”. La falta de mantenimiento preventivo y de señalización oficial por parte de las autoridades competentes ha dejado a los conductores en una situación de total vulnerabilidad.
Ante la ausencia de cartelería vial de emergencia, se pudo observar que el pozo fue “marcado” de manera precaria con un tambor plástico de color amarillo. Este elemento, colocado por terceros, es hoy la única advertencia visual para quienes transitan la zona, especialmente peligrosa durante la noche o en días de lluvia.
La denuncia tomó relevancia a través de espacios de reclamo ciudadano como el grupo ‘Ruta 11 En Emergencia‘, donde vecinos de diferentes localidades del norte provincial nuclean sus quejas ante la falta de respuestas de Vialidad Nacional. La situación en el tramo mencionado no es aislada, pero la profundidad de este nuevo socavón ha encendido las alarmas ante la inminente posibilidad de siniestros viales de gravedad.
