El conflicto entre el sindicato de trabajadores municipales y el Ejecutivo local se profundizó durante las jornadas de jueves y viernes, cuando los empleados llevaron adelante asambleas de dos horas al inicio de cada jornada laboral en señal de protesta ante lo que califican como una sistemática falta de respuestas, promesas incumplidas y ausencia total de diálogo por parte del gobierno municipal encabezado por la intendente Paula Mitre.

Desde el sector gremial sostienen que los reclamos no son nuevos y que muchos de ellos fueron compromisos asumidos previamente por el Ejecutivo, que hasta el momento no solo no se concretaron, sino que tampoco fueron objeto de instancias formales de discusión. “No hay diálogo, no hay explicaciones y no hay voluntad política de resolver los problemas”, señalaron referentes sindicales durante las asambleas.
Entre las principales demandas se encuentran la regularización de categorías laborales, la entrega de indumentaria de trabajo, la presentación de un informe claro sobre situaciones de precarización laboral y la correcta liquidación de horas extras, de acuerdo a lo que marca la normativa vigente. Según el sindicato, la falta de avances en estos puntos profundiza el malestar y deteriora las condiciones laborales de los trabajadores municipales.
Además, desde la organización gremial expresaron su preocupación por posibles maniobras de persecución política y sindical, advirtiendo que el endurecimiento de la postura del Ejecutivo podría estar dirigido a disciplinar al sindicato por su rol crítico y su defensa de los derechos laborales.
Las asambleas, que afectaron parcialmente el funcionamiento de las áreas municipales, podrían repetirse mientras no exista una convocatoria concreta y seria al diálogo, advirtieron los trabajadores, quienes responsabilizan directamente a la gestión municipal por la escalada del conflicto.


