Concejales oficialistas pidieron sesionar por Zoom desde Brasil y el Concejo lo rechazó
Una situación insólita se vivió en la ciudad de Vera luego de que la intendente Paula Mitre convocara a Sesiones Extraordinarias del Concejo Deliberante para tratar dos ordenanzas de alto impacto económico, vinculadas a la compra de maquinarias mediante el Fondo de Obras Menores y a un convenio con Vialidad Provincial para el mantenimiento de rutas provinciales.

Pese a que el Concejo se encuentra en receso, el llamado a extraordinarias no solo sorprendió por la urgencia de los temas, sino también por la evidente falta de previsión del Ejecutivo municipal, ya que dos concejales oficialistas —Rubianes y Moral— se encontraban de vacaciones en Brasil al momento de la convocatoria, aun así, ambos ediles solicitaron participar de la sesión de manera virtual, vía Zoom, desde Brasil.
El dato no pasó inadvertido ya que los concejales oficialistas se encuentran en Brasil junto al secretario de Empleo Municipal, Ricardo Saavedra y su esposa, quien cumple funciones como responsable social en uno de los barrios más carenciados de la ciudad y fue recientemente incorporada a la planta permanente municipal. y todos ellos fuera del país, de vacaciones, mientras se pretendía avanzar en decisiones millonarias para el municipio.
El pedido de sesionar desde Brasil fue tratado y rechazado por los concejales que sí se hicieron presentes en el recinto: Claudio Bieler, Ana Paula Capello, Mario Souilhe y Javier Barbona, quienes por unanimidad avalaron la moción presentada por Claudio “Taca” Bieler, estableciendo que quienes no se encuentren en el país no pueden participar de una sesión del Concejo Deliberante.
Superado este planteo, los ediles presentes avanzaron en el análisis de los proyectos enviados por el Ejecutivo, aunque ambos fueron girados a comisión ante la falta de claridad, precisiones técnicas y datos fundamentales ya que no es un dato menor que se trata de una suma cercana a los 450 millones de pesos y que el oficialismo pretendía tratar sin la información necesaria y con parte de sus representantes conectados desde una playa brasileña.

