
El gobernador Maximiliano Pullaro marcó la cancha de cara a las próximas negociaciones con los gremios estatales. Si bien ratificó su compromiso de que los sueldos no queden debajo de la inflación, fue tajante al explicar que la propuesta económica se construirá estrictamente en base a los recursos que ingresen a las arcas provinciales.
El límite de la billetera provincial
El mandatario provincial vinculó directamente el aumento de haberes con la realidad financiera de Santa Fe. “La oferta se va a elaborar en función de los recursos disponibles”, señaló Pullaro, poniendo sobre la mesa la necesidad de mantener el equilibrio fiscal en un año donde los ingresos no han acompañado las expectativas.
Esta postura se fundamenta en un dato crítico: los recursos de la provincia sufrieron un retroceso real del 11,8% en 2025 respecto a 2023. Esta caída, explicada por la baja en la coparticipación y la menor recaudación local, obliga al Ejecutivo a una administración más austera.
Compromiso con el poder adquisitivo
Pese a la limitación de recursos, el Gobernador intentó llevar tranquilidad a los empleados públicos al asegurar que la gestión hará el esfuerzo necesario para empatar los índices inflacionarios.
El “piso” de la oferta: Respetar los niveles de inflación nacionales y provinciales.
El “techo” o mejora: Supeditado exclusivamente a una reactivación de la economía nacional que incremente los ingresos santafesinos.
“Dimos la palabra y la vamos a sostener: los trabajadores no van a perder contra la inflación, pero tenemos que ser responsables con lo que la Provincia puede pagar”, resumió.
Tensión con los gremios y el sistema educativo
La postura de “ajustar a los recursos” ya genera debate con los sindicatos, especialmente por el reclamo de la cláusula gatillo. Pullaro evitó confirmar este mecanismo por nombre propio, pero insistió en que el rumbo ya está marcado.
Asimismo, el Gobernador endureció su discurso frente a las medidas de fuerza en el ámbito docente, señalando que el derecho al aprendizaje es la prioridad máxima. Criticó los paros por el impacto que generan en la organización familiar y reafirmó que la meta es garantizar la “previsibilidad” tanto en los salarios como en los días de clases.
